—¿Te sientes bien, cariño? Te ves algo palida—No, no me siento bien; pero estoy dispuesta a pretender que si lo estoy hasta que sean las 22.
—Si—Dije en con mi mejor voz—Solo necesito sentarme.
La gente actúo más rápido de lo que puede creer, en cuestión de segundos me encontraba en una silla, con una botella de agua y a Kristen echándome aire con uno de los posters que estaban en el lugar. Eche mi cabeza atrás para soltar una pequeña carcajada, la escena era graciosa y yo quería morir feliz—¿De qué te ríes? —Pregunta Kristen aguantando sus propias ganas de reír.
—¿Te sientes bien? — preguntó Liam, me había olvidado de donde estaba y con quien. Sonreí y me di cuenta que dolía demasiado tratar de hacerlo. Jesús.
—¿Anatómica o emocionalmente? —Contesté.
—Ambas.
—Demasiado mal y extremadamente bien, respectivamente—Alcé los hombros—No se alarmen, no es un caso de bipolaridad.
El silencio llenó la sala por completo y antes de que alguno de ellos hiciera la pregunta yo me adelante a responderla—Cardiomiopatía
Silencio nuevamente, Kristen miró hacia otro lado evitando llorar, evitando que la viera llorar. Mientras tanto yo podía ver la cara de cada uno de ellos mirarme fijamente, quizás no entendían el término, quizás si sabían lo grave que es todo esto, quizás sentían tristeza o lastima o quizás solamente fingían sentir algo. —Es un problema del corazón, el corazón se inflama y no puede bombear como es debido la sangre por todo el cuerpo—Me salió tan natural la explicación que pude ver el entendimiento cruzar delante de ellos—90 días de vida me dio el doctor, hoy es el último—Reí sarcástica y Kristen hizo una expresión de dolor—Mis padres me sugirieron que hiciera algo menos agitado para hoy, con suerte, si no experimentaba muchas emociones podría llegar el día de mañana y yo seguir viva—Eran demasiados ilusos si creían eso, la que está destinado a pasar, pasa; para la muestra, aquí estoy yo. Suspiro con nostalgia—Pero un día más un día menos, a esta altura de la vida ya no importa.
Kristen se muerde los dedos porque no quiere gritarme todo lo que yo quiero que me grite. Y estoy a nada de retarla porque quiero que entienda que no queda mucho y realmente deseo saber que piensa acerca de todo esto. Pero ella reprime una vez más todo su repertorio. Veo las palabras que tiene planeado decir desde hace mucho bajar por su garganta. La mano de Zayn reposa en la suya, y ella suelta un sollozo—Vine para conocerlos, para decirles que son importantes para mí. Porque cuando el idiota de mi ex novio me dejó porque se enteró de mi enfermedad. Yo instantáneamente me puse mis auriculares y escuche sus canciones, una por una. Me sentí bien, a salvo.
—Eso es muy lindo, nena—Louis se acerca y me abraza. Lo abrazo y miro por encima de su hombro a Harry; él mira a otro lado, yo quiero que me mire a mí. Entonces ocurre. Él me mira, y con todo el valor que tengo le musito un “Te amo.” En no lo corresponde, por el contrario, deja caer sus lágrimas.
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